Los hijos de Israel en el desierto – Éxodo 13.

En Éxodo 13, leímos que el pueblo de Israel salio de Egipto en gran marcha, ordenado y no en caos.  Me interesa los versículos 17 y 18:  “Y luego que Faraón dejo ir al pueblo, Dios no los llevo por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto.  Mas hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto del Mar Rojo.”

 Es decir que Dios los guiaba en una ruta larga.  La ruta entre los filisteos era una ruta directa.  Pero Dios no los guiaba en la ruta directa, porque sabía que la fe de los israelitas era débil, y el pueblo hubiera sido lleno de temor y hubiera vuelto a Egipto.  Sabemos que este es la verdad, porque los hijos de Israel tuvieron esta reacción exacta in el capitulo 14 cuando llegaron al Mar Rojo.  Mira Éxodo 14:11 – 12.  La gente dijo a Moisés, “¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto?  ¿Por que has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?  ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios?  Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.”

 Es claro que Dios poderoso pudiera protegido al Israel pasando entre los filisteos.  Pero la gente no tenia fe suficiente para pasar allí y esperar la salvación de Dios.  Entonces, Dios los guió hasta el desierto, y los puso en una situación imposible, una situación en que no pudieron huir, y no tuvieron ninguna alternativa excepto esperar para el milagro de Dios.

 Creo que ha sido tiempos en mi vida en que Dios no pudo guiarme en el rumbo directo, no a causa de algún falta de poder en parte de Dios, El Todopoderoso, sino a causa de una falta de fe en mi corazón.  A veces, he creído que Dios no respondiera a mis oraciones.  Pero en realidad, yo no estaba lista para escuchar a su respuesta, ni lista para obedecer sus mandamientos.  Dios ha esperado con paciencia, trabajando siempre a través de su Espíritu Santo en mi corazón, hasta que estuve lista para hacer la voluntad perfecta de Dios.  Mientras tanto, he tenido caminar por una ruta larga e indirecta, así como los israelitas en el desierto del Mar Rojo.

 Pero Dios no dejó los hijos de Israel solos en el desierto.  Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles.  Creo que la columna de nube y de fuego sirvió dos propósitos – de guiar, pero también para proveer conforte a la gente.  ¡Tan bueno cuando podemos sentir la presencia de Dios con nosotros en el desierto!

Post a comment or leave a trackback: Trackback URL.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: